Name:

Gladys Mottes es Licenciada en Teatro Facultad de Artes Universidad Nacional de Tucumán - Argentina. Directora Instituto de Investigación Arte y Educación. Docente cátedras Investigación e Integración Teatral. Didáctica Específica y Práctica de la Enseñanza, FAUNT. Investiga Pedagogía teatral, Docencia universitaria en Artes y Teatro – educación. Docente/ Investigador CIUNT. Miembro Proyecto “El Arte de y en la ciudad, sus múltiples direcciones y espacios alternativos, como expresión de la problemática social”. Directora: Mirtha Chambeaud. Integra programa “El Arte en Tucumán y su proyección al medio”. Directora: Lic. Celia A. de Franco. Directora del proyecto “Percepción y su correlato con aspectos artísticos en la práctica escénica del teatro para niños”. Instituto Nacional de Teatro. Codirectora Proyecto “Aportes del lenguaje audiovisual para estudio del aula universitaria, en el marco de la formación pedagógica”. Directora Alicia Villagra de Burgos. Codirectora Proyecto “Incidencia del tiempo y el espacio institucionalizado en las prácticas de enseñanza universitaria: una postergada interpelación desde la formación pedagógica”. Directora Alicia Villagra de Burgos.

Friday, September 29, 2006

Espacio - Tiempo del aula de actuación en la Universidad

Lic. Gladys Mottes

Este trabajo centrará su narrativa en la utilización de la fotografía en el registro y en el proceso de análisis durante y posteriormente a la toma de imágenes del aula de Actuación, de la Licenciatura en Teatro en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán. Es de destacar que este trabajo se ha realizado en el marco del Proyecto CIUNT 26 H/232 “Aportes del lenguaje audiovisual para el estudio del aula universitaria en el marco de la formación pedagógica”.
El trabajo se enmarca en el objetivo específico de construir material que contribuya a la formación pedagógica de los estudiantes que se encuentran en el Profesorado de Juegos Teatrales, el que se encuentra en estado de pruebas y que no formará parte de este escrito.
La muestra para el registro del aula de actuación en la carrera de la Licenciatura en Teatro, fue el teatro Paúl Groussac, porque es un lugar que no fue diseñado para dictar clases, y me permitía pensarlo como espacio emblemático de la historia del espacio teatral y que por el uso del “dar clases” adquiría características particulares de aula, que podían o no darme pistas de las particularidades que asumían las relaciones entre la disciplina y el espacio físico aula.
Criterio que además, se fortalecía por que en este lugar –teatro, es donde permanezco el mayor tiempo de mi actividad académica, lo cual otorgaba un estado de naturalidad al rol de observadora y podía hacerlo en tiempos prolongados.
Comencé el registro del aula a partir de la denominación de “aula vacía” como primera unidad de sentido, la que me permitía focalizar y diferenciar analíticamente las relaciones que comenzaba establecer en un proceso espiralado, entre el dato y el análisis-construcción, que retroalimentaba nuevas denominaciones y estrategias en la búsqueda.

Modo en que fueron construidas las denominaciones “el aula –huellas” y el “aula vestida”.
Durante el registro, se utilizaron diferentes estrategias, con lo cual quiero decir que la fotográfica no fue pensada de antemano sino que surgió como posibilidad por un impedimento real económico de permanecer con la cámara video, con el técnico durante tantas horas. Mas el tiempo de inversión para superar la incidencia de la cámara en los espacios áulicos. Es desde el inconveniente donde asumo como posible estrategia a la fotografía para el registro del aula de actuación, a lo que considero sin duda un hallazgo.

Ver lo que se realiza en el aula de actuación a través del visor fotográfico, seguramente este no es un hallazgo para alguien avezado en la fotografía, pero en mi que no lo soy, produjo movilizar la percepción del tiempo de las clases en imágenes. Imágenes que durante el registro ni durante el proceso de análisis no fueron asumidas como un producto final, sino como un material que contribuía a configurar mi manera de ver y pensar los desplazamientos témporo-espacial en el aula.
En la distancia entre el visor y “la película que comienzo a montar mecánicamente cada vez que accionaba el obturador” se abría la posibilidad de inferir entre lo disciplinar y el espacio físico, una especie de danza de tiempos reales de la clase y el de las representaciones que se ejercitan en las prácticas de actuación.

El aula vacía
Se comenzó a registrar mediante croquis a mano alzada en un puntilloso muestreo de la ubicación del escaso mobiliario- mesas, sillas, pizarrón, las ventanas, sus puertas de acceso, lo que muchos mas tarde asenté como la escenografía del aula de “las teóricas” y de “las técnicas”, términos con los que se acostumbra a denominar a las aulas donde se dictan asignaturas identificadas con el saber práctico de la formación del actor de la carrera.



A medida que avanzaba en la descripción gráfica del lugar físico, comenzó a llamar mi atención la infinidad de papelitos de cuadernos cortados en mil pedacitos, imágenes de penes y corazones en el pizarrón, “sos mi vida y no lo sabes” “soy capaz de cualquier cosita para veas que existo”, yerba mate húmeda sobre un rincón, afiches con conceptos de diferentes disciplinas, elementos que fueron asumidos como indicios -huellas- marcas de tiempos-cuerpos en las aulas donde se dictan clases teóricas.
Camas, esqueletos de televisores, telones arremangados y atados literalmente con alambres -me hizo recordar aquella canción que utiliza “atado con alambres” como metáfora de la idiosincrasia de los argentinos. Un banco de madera destartalado con una camiseta húmeda de transpiración o de agua, indicios –huellas del paso de un tiempo de trabajo de cuerpos humanos.
En las aulas de las clases prácticas, el piso está opaco por el uso, en el lugar se percibe un particular microclima, mezcla de olores- transpiración, perfumes, chicles y de una temperatura mas “caliente” luego de una clase, impulsa a abrir las puertas para que se ventile.
Huellas del paso por el espacio físico de estudiantes y docentes: olor de cuerpos transpirados, de cafecito, mates en bombilla, se convierten también en signos de temperatura que se registran en largas narrativas, como las ventiscas de aire frío que se filtran por ventanas sin vidrios, que modifican no solo los ritmos corporales del caminar, del respirar, sino el de los humores… Los sonidos configuran un paisaje colorido de respiraciones acompasadas pero agitadas, gritos, susurros, contrastes expresivos de voces diciendo textos dramáticos y los cotidianos ¡buenos días!, ¡buenas tardes! “por favor hagan silencio que estamos dictando clases”.
Lo sonoro se superpone e irrumpe inevitablemente en un eterno presente en el edificio teatro. Me detengo en los términos “el adentro” y “el afuera” sin que me preocupe la queja acostumbrada de que no se puede dictar clases porque hay muchos alumnos y pocos lugares -continua cantinela tanto de los alumnos como de los docentes.
Me realizo la siguiente pregunta ¿cuales eran las características del aula de actuación en relación al adentro y el afuera de los espacios físicos en el teatro Paul Groussac?






Fotografías que fortalecen el proceso de análisis de las imágenes con la denominación de “aula vestida”, lo que me inclina a captar imágenes que me indicaran las particularidades disciplinares y el lugar que funciona como aula universitaria durante el ejercicio.
Se ha naturalizado en la institución, por cierto, que los estudiantes realicen o preparen ejercicios de actuación en lugares identificados en el afuera- aula escenario como pasillos, baños, patios internos. Es a partir de segundo y tercer año de las asignaturas de actuación podemos constatar entonces que por el uso se habilitan nuevos escenarios como aulas.

Vuelvo mis ojos a las imágenes dentro del escenario - aula del teatro



Lo que me permite inferir que en el adentro el proceso de los ejercicios habilitan escenografías segmentando el lugar físico del escenario y el de la platea en diferentes dispositivos escénicos que contienen escenas. Individuales o colectivas.



Y nos permite inferir la posibilidad de pensar la graduación y la secuenciación de las propuestas de enseñanza disciplinar.









El espacio real-lugar, espacio de representación-escenografía-espacio de la acción dramática.

Si se realiza un paneo entre las fotografías de primero a tercer año, se puede inferir el grado de complejidad que va asumiendo el concepto “espacio escénico”, soporte del aprendizaje y de los roles en los procesos de producción- recepción. El espacio, en los ejercicios de actuación se percibe, se vivencia, como espacio de representación.





Juego temporal (2) del ver la fotografía, donde lo disciplinar danza entre el tiempo-espacio real de la clase y los núcleos de sentido espacio temporal de los procesos narrativos teatrales, de aquí en más, denominado como escena. Término muy común en el vocabulario del teatrista, pero que aquí asume otro valor desde el interrogante educativo: ¿Cuál es la escena en el aula, el de actuación ejercicio–representación o la escena que asumen los que hacen la escena ejercicio y los espectadores? Ambas configuran la escena y a su vez aula-escenario de la enseñanza. El aula de actuación dentro del aula de actuación – teatro dentro del teatro.




Por lo común desde el punto de vista educativo se denomina escenario al aula, pero el término desde mi formación teatral adquiere otro valor ya que el escenario -soporte de la acción de enseñanza, es literalmente un escenario que a su vez contiene la creación de escenografía corpórea o virtual. De aquí es que podemos decir que durante el proceso de enseñanza, el escenario –soporte sufre modificaciones espaciales ilusorias en base a conceptualizaciones de composición escénica para la representación. Nuevo espacio –escenográfico de la escena donde el cuerpo humano es territorio e imagen de la escena, proceso temporal en el tránsito del ejercicio de actuación, que en su transcurrir adquiere complejidad poética.
Es decir, que sea con escenografía corpórea o virtual, se dibuja en la superposición del espacio real físico con el espacio ficticio de la escena, el espacio dramático –procesos simbólicos en que se involucran los estudiantes y los docentes durante las clases. Que podemos arriesgarnos a pensarla en la complejidad témporo-espacial que se presenta en el aula en los dos aspectos del aprendizaje artístico: el de la producción y el de la recepción.

Algunas conclusiones en cuanto a la transferencia de conocimientos:

El conocimiento hasta aquí construido, nos permite pensar en las múltiples construcciones metodológicas que realizan los profesores, por la modalidad universitaria de estructuración en cátedras de cada disciplina.
Se puede reconocer y poner en el plano de análisis, que en la enseñanza de teatro, lo pedagógico está munido de lo disciplinar. No es posible realizar una separación quirúrgica entre los saberes de la actuación y la cultura del teatro, fuera de los posibles procesos metodológicos- áulicos propuestos para su aprendizaje.
Visión esta, que nos permitirá realizar un balance durante la formación del docente analizando la relación entre los procesos de aprendizaje técnico de la actuación con los procesos de producción artística y estética, como resolución de problemas.
Poder lograr que el futuro docente aborde la problemática desde la mirada pedagógica- artística de los momentos que caracterizan la clase de teatro.
Encausar de este modo, las discusiones curriculares en su dimensión epistemológica de enseñanza- aprendizaje artístico disciplinar, en procura del diseño de las cátedras por el grado de complejidad y continuidad estética, artística y técnica entre el espacio de ficción y el espacio real.

Lic. Gladys Mottes

Notas.

1.- Fabricio Cruciani realiza una excelente descripción de las diferencias de la pedagogía de la relación entre el maestro y el aprendiz con la pedagogía desarrollada entre los profesores y materias de estudio. Ensayo que ha generado la idea de estudiar el aula universitaria como un espacio de tensión entre las dos representaciones de transmisión del arte de actuar.

2.- El tiempo es una dimensión compleja en el trabajo del profesor, haciéndonos eco del decir de Hargreaves, que es el tiempo el que estructura su trabajo y es el profesor a su vez quien estructura el tiempo.


Bibliografía:
LEONOR ARFUCH . COP. Pensar el tiempo. Espacios, afectos, pertenencias. Paidos 2005
CRUCIANI, FABRICIO. Aprendizajes: ejemplos occidentales. Capitulo del libro “El Arte Secreto del Actor” Diccionario de Antropología Teatral Edt. Escenología. Edc. 1990 –México.
ELDELTEIN, GLORIA. Imágenes e Imaginación. Iniciación a la Docencia. Colección Triangulación Pedagógica. Kapeluz –Bs. As.
LARROSA, J. y otros. Déjame que te cuente. Edt. Barcelona. Edc. 1995.
FERRARI, D. El oficio de actor en el ámbito académico. Revista El Peldaño. Nº 1/2003.
HARGREAVES, ANDY . Profesorado, cultura y posmodernidad. Edt. Morata. España. 1995.
BACHELLARD, G. Poética del espacio ( Sin datos)









Diseño de página: José Nicasio García (Cuqui)
Setiembre de 2006
San Miguel de Tucumán - Tucumán - República Argentina

Todo el material original publicado es de entera propiedad de su autor. Queda expresamente prohibido reproducirlo por cualquier medio sin el expreso consentimiento del mismo.
Todos los derechos reservados - Prohibida su reproducción total o parcial

Contactos:

arteyeducacion@gmail.com
institutoarteyeducacion@yahoo.com.ar


0 Comments:

Post a Comment

<< Home